Servicios para Dhanvantari

Abril 13, 2008 by lilavatardas

Lo importante es trabajar y servir teniendo como inspiración personal e intima el servicio a Krishna a través de sus devotos y Mestros. Aquí vemos a Haday Pandit das y a Lila Avatar das, compartiendo comentarios con Gurudeva Atulananda Acharya, con ocasion de una Puja realizada a Dhanvantari en los terrenos de la Finca Nueva Navadvipa de Peñalolén, Santiago (Abril 2008, 8) )

Sub-acuo

Febrero 22, 2008 by lilavatardas

Hacía días que Anita me estaba pidiendo ir a la piscina para tener que contar algo diferente de sus vacaciones… La verdad es que nunca hemos planificado vacaciones y, si hemos salido a pasear en otros años, ha sido como resultado de decisiones de momento. Este año puede ser un comienzo para vacaciones o viajes con Anita que pueda planificarse. Los niños ya están grandes y comenzando a ganar independencia económica. No se ven nuevos compromisos a futuro, que no sean la llegada de las enfermedades de la vejez, luego, parece que es la oportunidad de planificar la vida que nos queda de modo de hacerla más variada y servicial.Ir a la piscina Tupahue ubicada sobre el cordón montañoso del Cerro San Cristóbal fue toda una aventura que se prolongó más allá del día, de la noche y de este mundo. Con Anita decidimos subir a la piscina en vehículo y bajar caminando, para “hacer ejercicio”. Día martes 19 de febrero 2008, 11:00 horas, el sol pegaba fuerte y, mientras esperábamos un vehículo que nos llevara, se acercó un joven invitándonos a subir a un pequeño bus que, por $500 por pasaje, nos llevaría a destino. Era la más económica de las alternativas y aceptamos. Dentro del bus íbamos con muchos niños de colonias de Macul y La Florida, más una pareja de Las Condes y nosotros, de Peñalolén.¿De la piscina? Como todas, muchos niños y gente popular, salpicados por algunos extranjeros, en un bello lugar con vista de altura, árboles, pasto, palomas “confianzudas”  y agua. Mucha agua para nadar, tragar y refrescarse con Anita, a quien veía feliz en su día de vacaciones.

El regreso fue por el mismo camino de subida. El sol picaba todavía pero no tanto, el viento refrescaba y los árboles daban el ambiente para un caminar grato de bajada. Ocupamos 50 minutos en bajar desde la piscina hasta la entrada del Funicular pero no fue cansador y para terminar, otro vaso de agua, esta vez con mote y huesillos.

Ya en la casa, un buen baño con agua antes de ir a acostarse. Atrás quedaba el recuerdo de la piscina, de los niños, del agua y del camino de bajada…

… estábamos buscando casa. Anita y lo niños me acompañaban. Lo extraño es que la casa que elegíamos era usada y flotaba en un sitio cuadrado al cual habíamos llegado caminando. La persona nos mostraba las habitaciones del primer piso como cualquier casa. Se notaba sin embargo cierto movimiento por el hecho de estar flotando.

Luego nos hizo pasar al subterráneo, o tal vez, sub-acuoso (no submarino, pues no había mar). Las paredes de color café estaban con restos de pegamento y de papeles pegados, como si fueran recortes de diario. Habían rayas y se notaba una puerta de closet con una quebradura en la parte superior, a través de la cual se podía ver intermitentemente la cara de un ser infantil que saltaba, pidiendo que lo sacaran de ahí.

No se preocupe, ese ser es parte del mobiliario, no molesta y no requiere cuidados – me aclaraba el encargado – Lo importante es no dejarlo salir, porque se convierte en gato, que al crecer puede hacer daño.

De alguna manera con el trajín de la visita, se abrió la puerta del closet y saltó un pequeño y felpudo gatito y no habíamos terminado la visita cuando ya era de tamaño mediano… ¿Qué pasará ahora? – me preguntaba.

Explorando el sub-acuoso, ingreso a un largo pasillo en penumbras que va descendiendo y al cabo del cual se observa bullicio en salas iluminadas Me aproximo y comienzo a reconocer algunos rostros, pero el tamaño de los presentes es pequeño como niños, sus vestimentas ni hippie ni punk, pero distintas.

Pase prabhu – me invitan – estamos dando la despedida del cuerpo a un prabhu. Sobre un lecho observo a una persona que está dejando el cuerpo. Los presentes atuan conforme a las circunstancias: no hay llantos, desesperación, ni tristeza, comprenden que es tan sólo un cambio de vestimenta el que están observando. Aparecen dos seres con la oreja derecha deformada como si sus lóbulos se hubiesen apretado con pegamento. Son hermanos – me dicen – me saludan con abrazos y uno de ellos, con entusiasmo, me comenta algo de Gurudeva, que no alcanzo a comprender.

- ¿Habla Ud. de Gurudeva Atulananda?

- Sí, claro prabhu, ¿lo conoce?

- ¡Cómo no lo voy a conocer, si es mi amigo! – respondo a la vez que le muestro el Kunti de iniciado que rodea mi cuello y me arrodillo hasta el suelo, en saludo de reverencia como devoto de Krishna.

- Llegó la hora de comer. Una mujer se pone un espeso abrigo de paja café y se retira. Otros se dirigen hacia un salón comedor mientras que otros, como yo, esperan saber qué hacer.

De pronto empiezan a caer gruesos goterones de agua desde el techo. ¡Hay que bajar! Alguien grita y todos corren para abajo… yo también. Se abre una puerta como de ascensor al cual entro. En las paredes observo bidones y envase vacíos. No hay botones ni instrucciones, pero al pisar una zona del piso, éste se abre y me deslizo hacia un plano inferior. – Estoy bajando, así debe ser – pienso.

Hay ruido de agua, es como si afuera de la cabina hubiera agua y envases, y el ascensor fuera sub-acuoso. De pronto paso por un nivel en el cual hay un señor que parece que actuara como operador, y me hace un gesto, como indicándome que vamos bien.

Continúo bajando más seguro de lo que hago hasta que piso la siguiente plataforma que me desliza a un campo de césped verde oscuro, recién cortado. Hay una luminosidad nocturna, miro hacia el cielo oscuro y observe una brillante luna entre nubes. Hay un mar calmo y sobre él, flotan naves de estilo moderno, como barcos. En las colinas circundantes hay establecimientos abiertos, con luz. Se observa gente en su interior, pero sin ruido.

-¿Hola? – un muchacho de ojos claros, piel café grisácea, pelo corto de color tanbién café me saluda – ¿A dónde vas?

Sorprendido por su aspecto, no atino a responder, sólo señalo un local en una colina cercana que me ha llamado la atención.

- ¡Vamos! – Me dice, al tiempo en que invita a otros que observaban de lejos, a acompañarlo.

Un tanto inquieto comienzo a avanzar con ellos, hasta que me doy cuenta de que tratan de asaltarme. Pero no logran tomarme, no arrebatan mis cosas (que no llevo). Aunque me siento agredido, es tan sólo una sensación, pues pareciera que ellos fueran de aire…

La ventana del dormitorio está abierta y una ráfaga de aire fresco me ha despertado. Anita duerme a mi lado.

—– Original Message —–

From: atulananda das

To: Lila Avatar das

Sent: Thursday, February 21, 2008 6:06 PM

Subject: RE: SubacuoJay mi querido Lila avatar, me alegra saber de ti. Qué extraño el sueño, muy bien descrito, pero la verdad es que no sabría interpretarlo. Solo diría que el mensaje es que este mundo es ilusorio, que las agresiones son aire, y no deben preocuparnos. Sólo la rendición a Krsna debe ser nuestra meta.

Jay, que estés muy bien. Saludos por tu casa.

Krsna te bendiga siempre,

atuldas.

 

 

¿Quién es Lila Avatar das?

Febrero 10, 2008 by lilavatardas

Pienso que quienes leen o se incorporan, aunque sea lateralmente a los proyectos que derivan del Movimiento Indoamérica, tienen el justo derecho de saber quién es Lila Avatar das, como gestor del Movimiento e inspirador de iniciativas relacionadas.

No se trata de levantar ninguna personalidad, sino tan sólo dejar en claro que la intención y los resultados tienen por  objeto servir a Dios y, como tal, ser servidor por la bondad de los maestros Gurudeva Atulananda Acarya, a quien debo la pre-iniciación en la Conciencia de Krishna a principios del 2003 y de Guru Maharaj Paramadvaiti, que me dio la iniciación a principios de 2004.

Nunca antes había tenido tan clara la misión de mi vida. Por más que siempre planifiqué mis acciones pasadas para llegar a ser un científico, al que jugaba ser desde niño comenzando por estudiar en la Universidad y después, trabajando en tecnologías nucleares por más de 18 años. Muchos dolores he tenido que pasar, incluyendo un grave accidente que me dejó semi-inválido, justo antes de casarme y viajar con mi futura esposa a una Beca de Doctorado en Fotoquímica Laser en Suiza, para finalmente obtener un Doctorado en Chile, logrado para sentir la autoridad de mis propuestas en ciencia y políticas… pero todo lo hacía sin poner a Dios como último fin de los servicios.

Han pasado los años y, aunque siempre había buscado la razón de existir, nunca me quedó más claro que cuando leí el Bhagavad Gita, la Ciencia Suprema, regalado por devotos en una Micro de Santiago, por allá por el 2002 a los 52 años de mi existencia actual!. Si, eso me cambió la vida. Pude ver claramente el camino recorrido y cuánto me faltaba por enmendar el futuro. Ahhh Krishna! Qué poca cosa me siento sin estar a tu servicio.

Si tengo algo que resulta útil, es cierta sensibilidad para captar el pensamiento o las tendencias de la sociedad con anticipación y por eso, me esmero por ponerlo a los pies de Krishna, intentando crear contextos para servir a sus devotos. No siempre he sido comprendido, y sé que eso puede volver a ocurrir en el futuro, porque esa sensibilidad no es fácil de explicar y, antes de ocupar el tiempo en razonar lo inexplicable, prefiero avanzar con la certeza que los hechos darán la razón o explicarán el error.

Bueno, y quién es Lila Avatar das entonces? Es el Alma que habita en la personalidad de Miguel Córdova Mercado, que intenta servir con amor y respeto a todos y a todo, pero sabiéndose tan imperfecto que pide disculpas porque, en su lucha contra el ego falso y su afán de disfrute, sabe que pueden molestar, incomodar o herir a su próximo (prójimo). Ya tengo harto con esas cosas.  Los hijos están grandes y tal vez lo que deba hacer es dejarlo todo para irme al bosque!

Pero siento que todavía tengo algo que entregar…

Hay Krishna, cuanto tengo que padecer para sentir el calor de tu mirada.

Hare Krishna y Bienvenido!

Enero 30, 2008 by lilavatardas

¿Cuál es el problema? Ninguno, sólo es buscar la forma de intentar servir mejor.